Principios Básicos del Chi Kung (Qigong en cantonés)

Lo que te contarán normalmente del Qigong es que fortalece el sistema inmunitario, mejora la salud y la vitalidad, y ayuda a desarrollar la energía: el chi (o qi en cantonés).


La energía está relacionada con la capacidad de la sangre de transportar oxígeno y los ejercicios respiratorios son importantes para ello. Sin embargo, esa ración extra de oxígeno no va a ir a ningún sitio si los músculos están tensos e impiden la circulación.

El Chi Kung se encarga de eliminar los bloqueos de energía y la mala circulación causada por la tensión muscular.


Los ejercicios del Chi Kung se diseñaron para enseñar a los alumnos a mover la energía por todo su cuerpo.


Sea cual sea el estilo de Chi Kung que se practique, hay unos principios básicos que hay que conocer:


1-No esperes avanzar mucho y en poco tiempo. Es un error muy normal entre los principiantes. No todo el mundo aprende al mismo ritmo, ni todo lo rápido que se pretende, por lo que esto puede generar impaciencia si te comparas con otros.

El Chi Kung no es como cualquier otro ejercicio que puedas programarte por ti mismo. Sus beneficios van a depender de tu salud inicial, tu estado mental, tu capacidad de relajarte y otros factores. En Chi Kung todo pasa cuando tiene que pasar, así que de nada te valdrá forzar la situación.


2-Cuando lo practiques, no te centres en lo que te rodea. Sólo céntrate en la respiración y el movimiento. Si te centras en sensaciones, ruidos o te distraes pensando en si tu dan tien no está tan caliente como el día anterior (por ejemplo), la energía se irá hacia tu cerebro en lugar de donde pretendías (e interferirá con la capacidad que tiene el cuerpo de equilibrarla).


Ten en cuenta que la energía irá donde pongas la intención (yi). La idea es que estés al tanto de lo que sucede alrededor, pero que no le prestes atención.


3-Evita pensamientos que te distraigan de lo que estás haciendo. La mente es fuerte y suele hilar idea tras idea si no eres capaz de pararla.


Incluso si consigues comenzar totalmente concentrado, nuevos pensamientos intentarán abrirse camino en tu mente durante la clase. Por ejemplo, si te das cuenta de que tu dan tien está caliente, la mente se te puede ir a algún artículo que hayas leído al respecto o a algún comentario que hayas oído.


Todos esos pensamientos te alejan de la paz interior y tu mente acaba en lo que los antiguos maestros llamaban el territorio del demonio. Con ello, tu mente tenderá a sentirse confundida, desperdigada y desmoralizada, lo cual puede llevarte a abandonar la práctica con el tiempo.


4-Cuando tu mente consciente y las emociones no se controlan, cualquier distracción lleva a tu mente lejos de poder controlar lo que haces con el cuerpo. Tienes que entrenar para que los ruidos, olores, conversaciones, etc. no interfieran con tu concentración. Que tu espíritu (Shen) no se vea alterado por el exterior.


5-El lugar donde entrenes no puede estar ni muy frío ni muy caliente y conviene que sea silencioso.


Tampoco lleves ropas que te aprieten o cinturones. La ropa holgada es la mejor porque permite que el chi fluya de forma natural. El abdomen es la parte más importante en la práctica del Chi Kung. No limites su movilidad con ropa ajustada.


Practicar con la barriga llena (afecta a la digestión) o con hambre tampoco es bueno (falta de concentración).



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